¡Con la sexualidad hay que mojarse!

Mi cuerpo y yo teníamos que hablar: vivir desconectados del cuerpo

Vivir desconectados

Hace un tiempo me di cuenta de algo que, en el fondo, ya sabía pero que me había negado a mirar de frente: llevaba meses viviendo de manera completamente automática. Me levantaba, hacía mis cosas, respondía mensajes, cumplía con todo… y, si alguien me hubiera preguntado cómo me sentía en mi cuerpo, no habría sabido qué contestar. No porque no tuviera respuesta, sino porque hacía tanto tiempo que no me lo preguntaba que la conexión conmigo misma se había ido apagando sin que me diera cuenta. ¿Te ha pasado alguna vez?

Creo que esta sensación de vivir desconectados del cuerpo es mucho más común de lo que somos conscientes. Vivimos en una época que nos pide estar constantemente produciendo, respondiendo y funcionando. Y, en medio de todo eso, el cuerpo termina convirtiéndose solo en el vehículo que nos lleva de una tarea a otra. Le pedimos que aguante, que funcione y que no interrumpa, pero rara vez nos detenemos a escucharlo.

¿Qué consecuencias tiene vivir desconectados?

Vivir en automático no es solo un tema de estrés o cansancio. También puede convertirse en una forma de desconexión profunda. El cuerpo deja de sentirse como un lugar que habitamos y pasa a ser algo que simplemente cargamos durante el día.

Esa desconexión aparece de muchas formas: dificultad para sentir placer, falta de deseo, tensión constante o agotamiento que no desaparece del todo. El cuerpo siempre está diciendo algo, aunque a veces llevemos tanto tiempo ignorándolo que dejamos de entender su lenguaje.

Desde la psicología y la sexología, esto puede relacionarse con una desconexión corporal cotidiana: estar en un encuentro íntimo con la mente en otro lado, comer sin saborear o pasar días enteros sin preguntarte realmente cómo estás.

Volver al cuerpo

Reconectar con el cuerpo no suele ser un proceso espectacular ni inmediato. Muchas veces empieza con cosas pequeñas: pausar un momento, notar cómo respiras, identificar tensión o preguntarte qué necesitas realmente.

No se trata de hacerlo perfecto. Se trata de empezar a escucharte otra vez y dejar de vivir desconectados.

Mi cuerpo y yo tuvimos que sentarnos a hablar. Y cuando por fin le presté atención, entendí que llevaba mucho tiempo intentando decirme cosas.

Quizás, si últimamente te sientes desconectada de ti misma, el primer paso no sea hacer grandes cambios, sino recuperar una pregunta muy simple y muy olvidada:

¿Cómo estoy realmente?

Sigue conociéndote y aprende más sobre tus emociones en este artículo.

Gabriela Mejia Yermenos

Psicóloga | Sexóloga | Colaboradora de PsicoaSexoria

Referencias

Antuña-Camblor, C., Cano-Vindel, A., Carballo, M. E., Juarros-Basterretxea, J., & Rodríguez-Díaz, F. J. (2023). Inteligencia emocional y regulación emocional: factores transdiagnósticos claves en problemas emocionales, trastornos de ansiedad y depresión. Escritos de Psicología – Psychological Writings, 16(1), 44–52. https://doi.org/10.24310/espsiescpsi.v16i1.14771

Madroñal, I. F. (2023). La emoción en acción: ¿sentir con el cuerpo o sentir en el cuerpo? Praxis Filosófica, 56, 137–158. https://doi.org/10.25100/pfilosofica.v0i56.12047

Van der Kolk, B. (2014). The body keeps the score: Brain, mind, and body in the healing of trauma. Viking.

En Psicoasexoría, la sexualidad es salud, bienestar, estar a gusto con quién eres y cómo eres, esto incluye tantas posibilidades como personas.

¿Quieres aprender más?

Chat Icon

Rellena el formulario y descarga
«8 claves del deseo femenino»

Rellena el formulario y descarga
«Seducir en 5 pasos»

¡Listo! Disfruta tu lectura

El deseo sexual es el impulso, el interés o las ganas de tener encuentros eróticos. Vamos a ver algunas claves sobre el deseo y la sexualidad femenina.

¡Listo! Disfruta tu lectura

La seducción es una herramienta para conseguir lo que deseamos. En el plano de la sexualidad, lo que más deseamos es atraer y gustar a los demás. ¿Cómo podemos hacerlo? Te mostramos en 5 pasos.