En torno a la maternidad, el discurso social suele moverse entre dos posiciones claras: el deseo de ser madre o la decisión de no serlo. Sin embargo, entre ambas existe una vivencia mucho más difusa y, a menudo, silenciosa: el duelo de la maternidad posible.
No se trata necesariamente de no querer tener hijos, ni tampoco de no poder. Se trata de algo más complejo: cuando la maternidad no llega a concretarse en las condiciones en las que se imaginaba. Cuando el deseo existe, pero no encuentra un lugar donde sostenerse.
El mito del instinto maternal
Durante mucho tiempo, la maternidad se ha presentado como algo natural en la vida de las mujeres, casi como un destino. La idea del “instinto maternal” ha contribuido a reforzar esta creencia, situando el deseo de maternar como algo esperado, universal y constante. Sin embargo, diferentes aportaciones feministas han cuestionado esta idea, señalando que este supuesto instinto no es una verdad biológica, sino una construcción cultural. En esta línea, autoras como Simone de Beauvoir o Elisabeth Badinter, retomadas en trabajos recientes, han contribuido a desnaturalizar la maternidad y el amor maternal, abriendo espacio a una comprensión más compleja del deseo (Bogino, 2025).
Desde esta mirada, el deseo de maternar deja de ser algo fijo para convertirse en algo más dinámico: puede aparecer, transformarse, debilitarse o convivir con otros deseos. Puede ser ambivalente. Y también puede doler.
El duelo de la maternidad posible
Tiene que ver, precisamente, con eso. Con la pérdida de un escenario vital que, en algún momento, formó parte del horizonte. No es una pérdida visible, ni siempre reconocida. No hay despedidas claras ni rituales que acompañen ese proceso. Pero sí hay preguntas, renuncias y una sensación difícil de nombrar.
A todo esto se suma el peso de lo social. Aunque cada vez existen más discursos que validan la no maternidad, la figura de la madre sigue ocupando un lugar central en la forma de entender lo femenino. No ser madre, por decisión o por circunstancias, continúa siendo leído muchas veces desde la carencia, como si algo quedara incompleto (Oña, 2021; Vela, 2022).
Las condiciones para sostener el deseo
En este contexto, muchas mujeres atraviesan un lugar intermedio, en el que conviven el deseo, la duda y la renuncia. Un espacio en el que no siempre es posible dar una respuesta clara, y donde el tiempo se experimenta de forma especialmente intensa. No tanto como una cuenta atrás estrictamente biológica, sino como una vivencia que atraviesa el cuerpo y las decisiones.
Además, la maternidad no se decide en el vacío. La dificultad para conciliar, la precariedad o la ausencia de redes de apoyo hacen que, en muchos casos, el deseo de maternar no desaparezca, pero sí se vuelva inviable. Tal y como señala Lafuente (2023), no siempre se renuncia a la maternidad por falta de deseo, sino por las condiciones en las que ese deseo tendría que sostenerse.
La promesa de ganar tiempo
En este escenario, han ganado presencia soluciones como la congelación de óvulos, presentadas como una forma de “ganar tiempo”. Sin embargo, esta opción también invita a una reflexión crítica. Lejos de resolver el problema, en muchos casos traslada una cuestión colectiva, las dificultades estructurales para maternar, al ámbito individual, depositando en las mujeres la responsabilidad de adaptarse a un sistema que no facilita la crianza.
De este modo, el cuerpo entra en dinámicas de medicalización y, en ocasiones, de mercantilización de la fertilidad. Una solución que puede abrir posibilidades, pero que también plantea preguntas importantes sobre los límites entre elección, presión y mercado.
Más allá del sí o del no
Nombrar el duelo de la maternidad posible no implica posicionarse a favor o en contra de ser madre. Implica, más bien, reconocer la complejidad del deseo cuando este no encaja fácilmente en categorías cerradas.
Quizá una de las tareas pendientes sea precisamente esa: generar espacios donde estas vivencias puedan ser pensadas y compartidas sin necesidad de encajar en un “sí” o un “no”. Lugares donde la ambivalencia tenga lugar.
Porque hay veces en las que no se trata de no querer. Se trata de que no siempre es posible sostener ese deseo en las condiciones que existen.
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Ainhoa Villahoz Martín
Fisioterapeuta, Sexóloga y Colaboradora de PsicoaSexoria
Referencias bibliográficas
Bogino Larrambebere, M. (2025). No-maternidades en deconstrucción. Experiencias disruptivas de género y parentesco [Tesis doctoral, Universidad Pública de Navarra]. https://dialnet.unirioja.es/servlet/tesis?codigo=356517
Lafuente, S. (2023). Pensar sobre la crisis reproductiva y el deseo desde el epicentro de los mercados de fertilidad. Viento Sur, (189), 52–59. https://cdn.vientosur.info/VScompletos/vs_0189.pdf
Oña Cuevas, V. (2021). La decisión de no ser madre. [Universidad de Barcelona]. https://diposit.ub.edu/dspace/handle/2445/182803
Vela Reyes, P. (2022). El camino de la no maternidad: La experiencia corporal de cinco mujeres colombianas que han decidido no ser madres. [Universidad del País Vasco]. https://addi.ehu.es/bitstream/handle/10810/58992/El%20camino%20de%20la%20no%20maternidad%20TFM%20Paula%20Vela.pdf?sequence=1