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¿El porno educa?

Hay un debate abierto sobre si el porno educa o es el responsable de la educación sexual que estamos recibiendo. Recientemente ha sido el día internacional de la educación y queremos hablar sobre ello. ¡Acompáñanos!

La sexualidad incluye las relaciones sexuales, pero quedarse ahí sería definir “el todo con una parte”. También es la forma de identificarnos como hombres, mujeres o género no binario. La sexualidad es también la forma de expresarnos, de ser y vivirnos. Es un proceso único en cada persona y va cambiando con la edad y las experiencias propias. Por eso, cuando hablamos de educación sexual incluye todo, aunque algunas personas piensan que es “enseñar a follar” y claro, justo eso, no se enseña.

Otra idea fundamental cuando hablamos de sexualidad, es que es algo que nadie “se queda sin aprender”, aprendemos de todo: de lo que vemos y de lo que no se cuenta, de lo prohibido… Por lo tanto, aprenderemos también de lo que tengamos accesible cuando haya curiosidad sobre el tema. En el área de la sexualidad, en muchas ocasiones aprendemos que es algo oculto y de lo que no se habla. Pero no de forma positiva, que sería entender que la sexualidad es algo único o privado, si no como un área oscura, que muchas veces se vive con culpa y es un tema tabú.

Respecto a la pornografía, es importante tener claro que es ficción, que busca impactar, sorprender y salir de lo cotidiano. No se suelen ver besos, abrazos o caricias normales y cotidianas. El porno es algo sobre lo que no se habla, que se oculta, pero que está muy presente y accesible.

Hasta ahora la educación sexual se ha enfocado mucho en los miedos, de hecho para plantear charlas en coles e institutos hay que encubrir lo sexual detrás de lo afectivo y ponerle nombre “afectivo sexual”. En cuanto al contenido, se educa desde los riesgos como anticonceptivos, ITS… ¿Qué pasaría si educáramos en disfrutar? ¿En el autoconocimiento? Aún no estamos preparados para esto, aunque poco a poco se van haciendo cosas. Si nos preocupamos de que las personas se conozcan y disfruten de su sexualidad, esto va a incluir evitar riesgos y tener prácticas que se hagan con deseo.

¿Cuáles son los principales problemas de tomar el porno como referencia?

Aprendemos de lo que vemos, a esto se llama aprendizaje vicario, por eso sin querer o queriendo el porno educa. Los estereotipos y modelos que se repiten con frecuencia:

  • El hombre es quien lleva la iniciativa, quien tiene el control de la situación. Esto supone una gran exigencia para ellos.
  • Por lo tanto la mujer debe ser pasiva en el sexo y dejarse hacer. Los hombres son quienes conocen el cuerpo de la mujer.
  • Se perpetúan ideas y actitudes machistas.
  • Relaciones sexuales muy centradas en los genitales.
  • Modelos de cuerpos poco realistas.
  • Modelo heterosexual, relaciones entre mujeres muy enfocadas al hombre.
  • En las relaciones entre hombres, muy marcado el rol activo y pasivo.
  • En el porno no se ven métodos anticonceptivos.

Como evitar que el porno eduque a nuestros hijos (y a los adultos):

La solución pasa por hacer educación sexual. Empezar antes, ya que si nunca hemos hablado sobre autoconocimiento, autocuidados y cambios, es difícil hacerlo cuando llegan a los 12 años, porque entonces resulta mucho más incómodo tener “la conversación”

  • No prohibir el porno, pero sí explicar y dejar claro que no es real, que es ficción, al igual que haríamos o hacemos con otros contenidos.
  • Visibilizar y normalizar diferentes cuerpos y modelos de belleza.
  • Hablar de muchas primeras veces, para quitarle todo el protagonismo a la penetración: primeros besos, caricias, la primera vez que nos gusta alguien…
  • Dar recursos y recomendar sitios fiables donde consultar sobre sexualidad. Nosotras contestamos muchas dudas y preguntas que se atreven a hacernos jóvenes y adultos por la tranquilidad del anonimato.
  • Educar en diversidad de todo tipo incluidas las diferentes orientaciones del deseo y las identidades.

En definitiva, no se trata de criminalizar al porno o echarle la culpa de los modelos que transmite, pues también ofrece variedad de prácticas. Lo importante es que no sea solo el porno quien educa, hay que darle su sitio, relativizarlo, dar la información para que cada persona libremente, decida lo que quiere ver o hacer.

Si tienes cualquier duda sobre este u otros temas relacionados con la sexualidad contacta con nosotras.

Laura de Toledo Congosto

Psicóloga y Sexóloga